CUENCOS DE NEPAL

AUM- EL SONIDO SAGRADO

También llamados cuencos del Himalaya, su tradición data de miles de años de existencia.
Todavía hoy en día, los maestros artesanos de éstos cuencos de metal meditan mediante el canto de mantras y la invocación durante la jornada en la cual martillan y le van dando forma, buscando la afinación y el sonido específico a éstos cuencos.

El mito
Los primeros cuencos de metal fueron encontrados por los Budistas en Tibet quienes arribaron en el 600 AC.
De allí la usual denominación ‘Cuencos Tibetanos’.
Por esos tiempos los cuencos estaban envueltos en un halo de misterio y eran sonados principalmente para ceremonias mágicas y religiosas por los shamanes de la era Budista Bon.
Gran parte de la información de éstos shamanes, sus mantras y las fórmulas secretas con las que los cuencos fueron fabricados, se perdieron, se destruyeron o quedaron ocultas.

La composición
Se supone que en el pasado fueron fabricados de 12 metales.
Hoy en día los 7 metales utilizados con los que fabrican los cuencos de Nepal y su correspondencia planetaria son:
Oro-Sol
Plata- Luna
Mercurio- Mercurio
Cobre- Venus
Hierro- Marte
Estanio- Jupiter
Plomo- Saturno

Cómo funciona
Los sobretonos que generan los cuencos de metal son conocidos como armónicos.
Cuando dos bowls suenan juntos, una alquimia de tonos- sonidos comienza a surgir creando a su vez una multitud de tonos que nacen, producto de éste espacio acústico creado entre éstos dos bowls.
El resultado, es una proliferación de tonos que alteran nuestro estado de conciencia inmediatamente.
Cuando un bowl suena, instantaneamente envía el mensaje a la mente de que se tranquilice.
Del estado habitual de frecuencia de 13 ciclos por segundo (Hertz), que es el estado de la mente racional, podemos pasar a 7-12 c.p.s,  estado Alfa.
Y algunas veces podemos llegar a acceder al ‘estado de visión’ Theta en 4-7 c.p.s.

Los cuencos de metal no son concebidos para encajar en el sistema de notas occidental (moderno) tal como lo conocemos.
Una característica particular es que cualquier combinación entre cuencos de metal suena armoniosa. A diferencia de sus hermanos los cuencos de cuarzo, quienes al no emitir armónicos, producen notas- tonos que pueden clasificarse con mayor sencillez dentro de la habitual escala cromática.